Todos hemos oído hablar del famoso fondo de armario, incluso lo nombramos con familiaridad, verdad?

Pero, realmente sabemos qué es un fondo de armario?

Puede que sí, pero lo que no tenemos muy claro es qué prendas forman parte de él, ya que, diariamente todas y todos nos hacemos la misma exclamación cuando abrimos el armario: ¡No tengo nada que ponerme! Probablemente no hemos hecho una elección adecuada al comprar.

Muchas veces, al realizar una compra, nos dejamos hechizar por lo bonita que es la prenda sin pararnos a pensar si realmente ésta nos sienta bien y si a esto le sumamos la audacia de la dependienta/vendedora, (todos sabemos sus buenos propósitos, verdad?) estamos engrosando nuestro supuesto fondo de armario con una inútil prenda más, lo cual representa una frustración más y la insatisfacción con nuestro cuerpo.

Un fondo de armario requiere, una buena compra, una buena organización y una buena selección de prendas básicas siguiendo el estilo que cada uno necesita, éstas deben hacer conjunto y ligar con el resto. Lo más difícil viene al añadirle prendas de tendencia y conseguir combinarlas con el resto de manera acertada.

Está claro que debemos tener en cuenta el estilo de vida de cada persona, el cual engloba trabajo, actividad social, aficiones, etc.

Es muy recomendable un Fondo de armario personalizado, el tenerlo nos asegura que a la hora de vestir sea fácil, ágil, y no tener nunca la incerteza de llevar un look inadecuado.

Las revistas y los blogs de moda nos dan pautas de como organizar un fondo de armario, como este:

Traje de chaqueta ( chaqueta y falda y/o pantalón). Negro o gris marengo.
-Pantalones. Vestir y sport. Colores básicos.
-Vaqueros.
-Faldas.
-Vestido negro tipo cóctel. “little black dress”
-Camisetas de algodón: tirantes, manga corta o larga, colores básicos más fáciles de combinar.
-Jersey.
-Cardigan de punto.
-Una prenda de abrigo. Negro, marrón o beis.
-Zapatos de tacón medio, sandalia de tacón y zapatos planos.
Prendas secundarias:
-Vestidos.
-Complementos: pañuelos, fulares, bufandas, guantes, sombreros, joyería-bisutería, bolsos, cinturones…
-Trajes de baño.
-Lencería.
-Calcetines y medias. Y por último un consejo, un buen par de zapatos, un buen bolso y un buen abrigo, etc, etc…

Yo no lo haré, porque considero que es necesario conocer a la persona, sus necesidades, hacerle un análisis morfológico, saber resaltar sus cualidades y disimular los antiesticismos, pero sobre todo respetar su estilo, ya que es lo que nos hace únicos (a no ser que quiera cambiarlo por no haberlo encontrado aún).

El resultado debe ser la satisfacción y la seguridad al vestir. De nada sirve tener en nuestro armario una prenda tipo “little black dress” o un traje de etiqueta si tu vida social no lo requiere.

Para finalizar, recomiendo utilizar el sentido común, y si no lo tienes, no te preocupes, siempre hay una personal shopper a tu disposición!